Es
una reacción de la piel ante la exposición a estímulos fríos tales como viento, bajas temperaturas, lavado o inmersión en agua fría, contacto con objetos fríos o ingestión de bebidas o alimentos fríos. Se manifiesta con brotes agudos de ronchas rojizos
en la piel, que producen picor y otros síntomas que pueden incluir fiebre,
malestar general, dolor de cabeza, dificultad para respirar. Lo normal es que
las manchas en la piel broten a partir de que transcurren 10 a 30 minutos desde
que ha cesado el frío, es decir, cuando la piel comienza a recuperar su
temperatura.
Síntomas más frecuentes:
·
Dolores articulares, musculares
·
Picores, en la parte expuesta al frío
·
Aceleración del ritmo cardiaco
·
Cambio de presión sanguínea
·
Fiebre y malestar general
Tratamiento:
Uno de los tratamientos que puede emplearse es un anticuerpo que
bloquea la reacción del organismo al frío de una manera eficaz. Su
administración es periódica por vía subcutánea en un hospital.
Una
vez que se administra el tratamiento, el paciente puede dejar de tomar antibióticos y corticoides si los
hubiera necesitado.
Algunos consejos
beneficiosos para quienes padecen alergia al frío son:
·
Evitar estar a la intemperie los días de frio
·
Llevar ropa de abrigo
·
Colocarse cerca de una fuente de calor
·
Evitar la ingesta de alimentos y bebidas frías
·
Tener a mano adrenalina por si fuera necesario

No hay comentarios:
Publicar un comentario