Una alergia es una respuesta específica
del sistema inmunológico a ciertas sustancias de nuestro
entorno que, normalmente, son inofensivas. Estas sustancias se denominan alérgenos. El sistema inmunológico
reacciona a estas sustancias como lo hace con un patógeno. En contraste con la
reacción normal a algunos de los componentes de un agente patógeno, la reacción
a un alérgeno es claramente desproporcionada y dispar.
En
principio, cualquier sustancia del medio ambiente puede ser el desencadenante
de una alergia. Pueden ser plantas (como el polen), productos de origen animal
(como el veneno de abeja), también los metales (como el níquel), productos
químicos (por ejemplo, conservantes) o otras causas (como el frío o el agua).
Una alergia, por lo general, solo se produce
tras un contacto repetido con un alérgeno
(llamado sensibilización). Durante el primer contacto no suele haber molestias.
Cada
alergia tiene un método diferente de expansión, así como cada una tiene un determinado tratamiento, algunas son mas difíciles de tratar como por ejemplo la alergia a
el sol o a el agua.






